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Power Ranking: Jugadores más sobrevalorados de la última temporada

Números, edad, influencia en el juego y marketing. Analizamos los cinco jugadores más sobrevalorados del último curso.

La pretemporada  de la NBA agoniza y la verdadera competición está a la vuelta de la esquina. Las plantillas se ponen en la mejor forma para abarcar el aligerado pero exigente calendario de este curso. Una temporada que comienza con innumerables cambios y nuevos asaltantes al trono de Campeones. Pero, por otra parte, servirá como reivindicación para muchos jugadores cuya imagen no fue la esperada el pasado año. Son muchos los factores para analizar si el rendimiento de los jugadores es el esperado. Números, influencia en el juego, contrato… En The Wing te traemos un nuevo Power Ranking sobre los 5 jugadores que, en base a estos factores, se les considera que han rendido a un nivel inferior al que se presuponía. No obstante, un condicionante de esta nueva entrega es la juventud, dejando una vía para la progresión que esperamos que se produzca.

 

5. Jahlil Okafor:

Ian D’Andrea (CC)

Empezamos este Power Ranking con un jugador con clara validez NBA que se ha encontrado con una combinación de factores que no le han permitido brillar. La situación de Jahlil Okafor en Philadelphia no es ni mucho menos la ideal para alguien con sus características. Tras aterrizar en la liga en los Sixers del “tanking”,  Okafor ha compartido rotación con Joel Embiid, Nerlens Noel (ahora en Mavs), Richaun Holmes, Dario Saric y los últimos en llegar, Ben Simmons, Amir Johnson y su tocayo Emeka Okafor. En esta nueva era del baloncesto NBA, donde los interiores puros van cediendo sitio a aleros altos, Okafor lo ha tenido crudo para destacar como parecía hacer durante su primera temporada. Con menos competencia como “rookie”, el ex de Duke se fue hasta los 17.5 puntos y 7 rebotes de media, nada mal para empezar.

Sin embargo, la irrupción estratosférica (y esperada) de Embiid,  unido al gran nivel de Saric, uno de esos “cuatros” que se adapta perfectamente al nuevo baloncesto, restó enormemente sus minutos. De los 30 de media de su año de novato, pasó a 22.7. Y es que, sin él en cancha, el rendimiento de los Sixers fue superior en porcentaje de tiros de campo, tapones y asistencias (Basketball Reference). La pelota se compartió mejor sin él en pista, y junto al aumento del porcentaje de tiros anotados deducimos que al joven pívot le gustaba asumir en ataque, pero no era lo mejor para el equipo.

La atmósfera no ha sido la adecuada en “Philly” para que este portento pueda explotar y dar a conocer todo su potencial. Y menos ahora, teniendo en cuenta las nuevas incoporaciones del equipo y sus respectivas influencias, sobre todo hablando por Simmons, que presumiblemente relegará a Saric al banquillo. Más problemas que, quizás con una salida hacia un equipo que le permita su espacio y una importancia notoria en el apartado ofensivo, nos permita disfrutar de un Jahlil Okafor que pueda lograr grandes cosas.

 

4. Mario Hezonja:

Keith Allison (CC)

La quinta posición en el Draft de 2015 premiaba el buen rendimiento que Mario Hezonja demostró mientras jugaba en las filas del FC Barcelona. Atlético, buen tirador y una progresión que auguraba un gran futuro al joven croata. Sin embargo, tras un primer año descafeinado, donde no demostró lo que se esperaba de él (6.2 puntos de media y un 34,9% en triples, con tan solo 2.4 lanzamientos por noche), Hezonja encaraba una segunda temporada de reivindicación… Que fue peor que la anterior. De los 17’9 minutos por encuentro que disputó como novato bajó a los 14.8. En su primer año se disputaba el puesto con Oladipo y Fournier. La pasada temporada, con el francés y Jodie Meeks.

Un dato curioso afirma que la mayor influencia de “Super Mario” se presenciaba durante los últimos cuartos de los partidos, donde registró el mayor volumen de lanzamientos realizados. Sin embargo, si analizamos la temporada de Orlando Magic (29-53) entendemos que los minutos que más disputó fueron los de la basura.

Hezonja tiene aún 22 años y una carrera por delante. Ante él, bastantes oportunidades de alcanzar lo que se esperó de él en el “staff” de los Magic la noche del Draft, en que le seleccionaron por delante de Devin Booker o Myles Turner, entre otros.

 

3. Derrick Favors:

Scott Ripley Flickr

El caso de Derrick Favors es muy parecido al de Jahlil Okafor, víctimas de la dirección que el baloncesto NBA está tomando. Favors ha demostrado ya que es un jugador más que válido. A sus 26 años y con siete temporadas a sus espaldas, vio su rol relegado al banquillo en favor de Rudy Gobert y su excepcional rendimiento como única figura en la pintura. El curso pasado, compartiendo titularidad con el francés, la versión de Favors fue bastante positiva, con 16.4 puntos y 8.1 rebotes de media. Este curso, Quin Snyder apostó por Gobert como referencia defensiva y único “grande” en el quinteto para acabar los partidos, reduciendo en siete minutos las aportaciones del ex de Nets que hicieron descender sus números hasta unos regulares pero potables 9.5 tantos y 6.1 capturas por partido.

La evolución de la liga no augura cambios de filosofía por parte de su entrenador, y todo parece indicar que el hombre interior será solo eso, uno. Favors tiene como competencia directa a uno de los candidatos a Mejor Defensor del Año, y es sabido por todos que en un esquema en el que sea la referencia interior, sus números subirían como la espuma. Es y seguirá siendo válido en casi cualquier equipo NBA, más aún sabiendo que es su último año de contrato. Será difícil que renueve por los Jazz, o incluso que termine esta temporada en Salt Lake City.

 

2. Victor Oladipo:

La marcha de Durant e Ibaka (en el traspaso por Oladipo) dejaba a los Thunder, entre otras muchas cosas, con un hueco ofensivo bastante grande. La oportunidad de oro para Oladipo y su “sí pero no” constante que le perseguía durante su carrera NBA. Y, una temporada después, el “no” volvió a imponerse. El hueco en ataque fue cosa de Russell Westbrook. Un solo hombre que contó con una ayuda más que decente del ex de los Magic (15.9 puntos por partido) pero que fue insuficiente. Para los intereses del equipo, y para él mismo. Aquel número dos del Draft de 2013 que levantaba las esperanzas de los Magic se ha quedado en eso, una esperanza acomodada en buen jugador. Ideal para este Power Ranking.

Sorprendentemente, en las oficinas de los Pacers entendieron que él sería el jugador de mayor talento que podrían conseguir por Paul George. Junto a Domantas Sabonis, pone rumbo a la ciudad donde ya jugó en la NCAA, con el objetivo de comandar a un equipo que actualmente solo tiene a Myles Turner como gran valor contrastado. Oladipo tiene otra oportunidad de reivindicarse y aumentar sus números y su caché en la liga. Tiene todas las condiciones físicas necesarias y una capacidad anotadora explotable, pero para nada demostrada. Veremos si este es el último tren para consagrarse o si, por el contrario, se quedará en eso, una esperanza.

 

1. Andre Drummond:

Keith Allison (CC)

Andre Drummond, el hombre que desplazó a Greg Monroe de su puesto de comfort en Detroit, el joven pívot que sembró el pánico a los rivales tras los primeros meses de competición; aquel que hizo que la franquicia contratara a Stan Van Gundy como entrenador, quien llevó a los Magic a las Finales de la NBA con la mejor versión de Dwight Howard que hayamos visto…Es el número 1 de este Power Ranking.

A sus 24 años registró un buen promedio de 13.6 puntos y 13.8 rebotes por partido en un equipo que le tiene a él como amo y señor de la pintura. Hace dos temporadas, con 16-14 por encuentro, hacía pensar que el límite de este titán de la zona parecía inalcanzable. Sin embargo, números aparte, sus limitaciones son más que claras en el juego del equipo.

Drummond ha sido víctima (otra más) de la modernización que esta nueva era ha traído a la NBA. Sin capacidad de tiros de media distancia, el rendimiento del pívot se centra solo en las canastas cerca del aro. Como hándicap, su bajo porcentaje en tiros libres (38.6%) no hace dudar a sus defensores a la hora de llevarlo a la línea. Por otro lado, encontramos la peor cara de este casi siete pies: la defensa. Por muy raro que suene que un jugador de sus dimensiones no domine los tableros, los Pistons tienen una diferencia de once puntos en el “net rating”, formado a partir del ratio defensivo y ofensivo de un equipo, cuando juega y cuando no. Con Drummond en cancha se alcanza un pobre -6.4; sin él, un 4.7 (RealGM).

La capacidad reboteadores del ex de UConn es incontestable. Es uno de los mejores “carpantas” de la liga. Sin embargo, su equipo rebotea más cuando él no está, tal como apuntan las estadísticas oficiales de la NBA. Además, la mutación de los hombres altos hacia el exterior, que nos permite ver a jugadores como los Gasol, Demarcus Cousins o Al Horford tirando desde lejos, es un claro problema para el pívot de la “Motown”, que sufre en desplazamientos tan largos y, en caso contrario y más habitual, suele dejar a su par más liberado en esa zona.

Andre Drummond iba para estrella, pero difícilmente conseguirá ese estatus dadas sus condiciones y las nuevas “reglas” del baloncesto moderno.

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