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NBA

Los Knicks hacen más complejo su puzzle con Trey Burke

¿Tendrá hueco con hasta tres bases más y un juego exterior ultra-poblado?

Keith Allison (CC)

En Nueva York siguen viendo el puesto de base como una posición en la que trabajar. Pese a haber fichado ya a dos veteranos —Ramon Sessions y Jarrett Jack— y haber utilizado su pick ocho del pasado draft en un joven director de juego francés —Frank Ntilikina—; los Knicks han cerrado un acuerdo con el ex-jugador de los Utah Jazz y los Washington Wizards: Trey Burke.

Burke llega a la Gran Manzana sin un puesto seguro en la rotación, por lo que tendrá que entrenar duro para convencer a Hornacek de su capacidad de jugar en la NBA. A su favor está la situación de los Knicks, en total reconstrucción y que aceptará cualquier aporte de un jugador que tenga algo de margen de mejora. Además, su verano ha estado movido, tras ver como los Wizards no le ofrecían la renovación ni le convertían en RFA, parecía que había firmado un acuerdo con los Oklahoma City Thunder para convertirse en el base suplente del actual MVP, Russell Westbrook.

Pero tras el traspaso por el que llegó a dicha franquicia Carmelo Anthony, Burke decidió dar marcha atrás y no unirse a una de las franquicias que más movimientos han hecho este verano. Una decisión que puede sorprender, pero que, tal vez, se deba a que ser el tercer base de la rotación en un roster con Westbrook, George, Anthony o Adams le deja poco que rascar.

 

Trey Burke, un inadaptado

Burke, cumplirá 25 años en noviembre, fue seleccionado en el puesto 9 del Draft del 2013 tras una gran temporada en en la universidad de Michigan acompañado, paradójicamente, con el que ahora volverá a ser su compañero de vestuario Tim Hardaway Jr., que también fue drafteado ese año 15 posiciones más abajo. La Final Four de la NCAA que realizó hizo que valiera la pena la inversión que hizo en su momento unos Utah Jazz con mucho talento joven al que le faltaba un PG para completar su quinteto.

Pero Trey Burke se encontró con una realidad mucho más dura, no ha conseguido transportar ni su juego ni su físico del baloncesto universitario al de la NBA. Tiene una capacidad anotadora muy completa que, ahora mismo, le hace ser útil para un banquillo necesitado de puntos; pero falla en la dirección de juego en el apartado defensivo.

¿Se le ha pasado su último tren? Todavía está por ver. Talento para ser importante en la mejor liga del mundo siempre estará ahí; pero ya nadie confía en que Trey Burke progrese tanto como para hacer honor a las expectativas que se habían creado entorno a su juego, aunque el roster de los Knicks y el estilo de juego que quiere implantar su entrenador juega claramente a su favor. A base de trabajo duro y concentración sí que podría ganarse un rol permanente en alguna franquicia.

 

Los Knicks, con un juego exterior lleno

Los New York Knicks cuentan ahora con cuatro bases y medio bajo contrato: Frank Ntilikina, Ramon Sessions, Jarret Jack, Trey Burke y Ron Baker, que puede hacer las funciones de director. A esto, hay que sumarle la presencia de dos escoltas como Lee y Hardaway Jr., que tendrán que jugar muchos minutos de aleros (junto con McDermott) para dar cabida a todos los jugadores.

Con Ntilikina con un puesto claro por juventud, Sessions parte con ventaja del resto de sus compañeros por ser el único con contrato garantizado. El debate está claro entre Jack y Burke. El primero, que ha realizado toda la pretemporada, es más veterano y organizador, por lo que puede ser un mejor maestre para Ntilikina; pero también lleva más de una temporada sin jugar por problemas de físicos y no se ha visto su mejor versión en los partidos de preparación —sin contar que, con los problemas físicos que está teniendo el rookie, tener un trío de bases Ntilikina-Sessions-Jack no da garantías de poder estar disponibles en muchos partidos—. Con el caso de Burke hay que ver otros factores; sí, es mejor jugador que Jack en estos momentos; pero como tal, debería consumir más minutos que el base veterano (menos para Frank) y, sin ninguna duda, tiene la madurez necesaria para influenciar positivamente en el desarrollo de la joven promesa knickerbocker: ¿es esto necesario en los actuales Knicks?

 


 

Los New York Knicks están sufriendo la típica paranoia de las franquicias en reconstrucción por la que casi siempre realizan alguna firma que parece no cuadrar con sus objetivos marcados.

Trey Burke es una apuesta sin riesgo que podremos valorar si ayuda o perjudica al desarrollo de la gran apuesta de la franquicia en esa posición a medida que pasen las semanas. Ahora mismo, con un Ntilikina que está más tiempo lesionado que sano y sin la seguridad de que Burke se quede en NY, es imposible saber si es una firma acertada o no.

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