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¿Qué tiene que demostrar Joel Embiid esta temporada?

Tras la firma de un gran contrato, Embiid está obligado dejar atrás su oscura primera etapa en la liga.

Joel Embiid

Joel Embiid. Digital Plume Hunter

La renovación de Joel Embiid con los Sixers ya es una realidad. Woj soltó la bomba sobre uno de los contratos más complejos que se han firmado nunca en la historia de la NBA, la situación no era para menos. El pívot firma por 148 millones y cinco años, pero los Philadelphia 76ers han incluido muchas cláusulas que poco a poco estamos conociendo.

La franquicia cuenta con una protección salarial en el caso que ocurra lo que todos nos estamos imaginado ahora mismo, una lesión de gravedad. Por otra parte Embiid sabe que si consigue entrar en algún quinteto All NBA, ganar el MIP o el “Jugador defensivo del año”, se elevará hasta cobrar 178 millones, lo que comúnmente se llama, súper-máximo.

Pero hoy no hemos venido aquí a hablar de esto. Si queréis conocer al detalle la renovación de Embiid, aquí os dejo un enlace a un artículo de mi querido (odiado) compañero Nacho Losilla. Después de realizar una pequeña contextualización necesaria, vamos ya con el tema que queremos tratar, ¿Qué tiene que demostrar Joel Embiid este año?

 

Olvidar las lesiones y convertir el “Process” en una realidad

Joel Embiid

Peter Wong

Joel Embiid no puede permitirse el lujo de volver a fallar. Tras 31 partidos en tres años y 2423 tweets, ahí no vamos a quitarle el mérito, el pívot de los Sixers tiene que demostrar que ha dejado atrás la oscura y terrible primera etapa de su carrera.

Lo tenía que hacer antes de firmar y más aún después de conseguir un contratazo como el que hemos explicado en las primeras líneas. Joel Embiid tiene todo para triunfar en la NBA y convertirse en le pívot de referencia de la liga en los próximos 10 años.

A su carisma y gran conexión con el público hay que sumarle una auténtica barbaridad de recursos baloncéstisticos que se han unido en un cuerpo de 2.13 metros de altura. Protección del aro, tiro exterior, gran agilidad para entrar a canasta, buen juego de pies, gran lectura del juego… En definitiva, alguien con la capacidad de ganar el premio a “Jugador defensivo del año” llegando a promediar más de 25 puntos. Una burrada de jugador.

Pero claro en el baloncesto de nada importa que seas un proyecto a uno de los mejores pívots de la historia si te quedas en un “casi”. Y el mayor problema es que Embiid igual no se queda ni en el “casi”, sino que se tiene que conformar con un “si no hubiera sido por las lesiones….”

Joel Embiid

Peter Wong

El total éxito o el completo fracaso, ahora mismo es difícil imaginarse otro futuro alternativo para el pívot. No hay hueco para grises, solo se contempla la luz o la oscuridad.

 

“Aquí lo que se busca es la continuidad”

Muchos se equivocan. Embiid no tiene absolutamente nada que demostrar sobre la cancha. En sus escasas apariciones en la NBA ya ha dejado claro que tiene uno de los techos más altos de la liga. “Solo” le falta demostrar una cosa, continuidad en su juego, dar un portazo a las lesiones y no dejarlas volver a entrar en su vida.

El propio jugador ya ha declarado que va a jugar con restricciones de minutos. Normal, Embiid no es tonto y sabe que se está jugando mucho. Pero esto no es malo. A pesar de tener restricciones para arriesgar lo mínimo, el de los Sixers tiene que dar un golpe sobre la mesa y demostrar a toda la liga que puede jugar 60-65 partidos a un gran nivel.

Ni si quiera se la va a exigir que rinda al mismo nivel que en sus 31 partidos de esta temporada. Cualquier fan de los Philadelphia 76ers firmaría con los ojos cerrados que su estrella jugase 65 partidos aunque bajase algo su rendimiento respecto al año pasado.

 

En Philadelphia se empieza a ver la luz después de años de oscuridad

Este es el año del resurgir de los Sixers. Tras estar temporadas y temporadas siendo el hazme reír de la NBA, por fin tiene un equipo competitivo con el “Big Three” con más futuro de la NBA. Los niños de Philadelphia sonríen. A pesar de ello todo pasa por una cosa, que Joel Embiid no vuelva a lesionarse de gravedad.

Sin Embiid no hay “Trust The Process“. A pesar de estar Simmons y Fultz, la cara del equipo es el pívot y en él se albergan todas las esperanzas de una de las franquicias, que si la suerte le sonríe, puede dominar la NBA en unos cuantos años.

¿Será Embiid el pívot más dominante de la NBA o será uno de los tantos juguetes rotos que han conocido la parte más oscura de la liga? Solo el tiempo tiene la respuesta.

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