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NBA

Giannis Antetokounmpo sube la apuesta

La estrella de los Milwaukee Bucks se autoproclama entre los candidatos al premio MVP de la próxima campaña.

Antetokounmpo quiere reafirmarse en la élite de la liga. / Foto: Keith Allison (CC)

Siempre es complicado mirar hacia el futuro. Pensar en que los jugadores que has admirado van dando por terminadas sus carreras es francamente doloroso. Pasaría seguro con los Jordan, Bird y Magic, nos está pasando con Duncan, Bryant o Pierce, y seguro que lo hará tras LeBron o Durant. Los “jefes” de la liga van dejando paso a otros candidatos al sillón; lo natural aunque cueste hacerse a la idea. Esos nuevos candidatos van asomando la cabeza, y quizás, uno de los que lo ha hecho con mayor descaro es Giannis Antetokounmpo.

Sería de necios no afirmar desde ya que el jugador griego será uno de los grandes rostros de la NBA en un futuro cercano. Pensándolo bien, ya lo es. La estrella de los Milwaukee Bucks es una realidad presente, y por características, sus rivales caerán postrados ante él por muchos años. Esto es innegable. Lo que desde luego sí podemos poner en entredicho son sus aspiraciones inmediatas. En declaraciones recientes, Antetokounmpo no se ha cortado un pelo y ha lanzado un aviso a navegantes: “Puedo ser MVP el próximo año”. Órdago a la grande.

Ante una frase de esta características, no nos queda otra que tirar de datos, sensaciones, y un poquito de bola de cristal. ¿Qué opciones reales tiene el griego para ser nombrado Jugador Más Valioso? En mi modesta opinión, tiene unas cuantas. Pensando en la próxima campaña, casi ninguna. Aunque será una de las figuras que más titulares llenará en un par de meses, el nivel élite con mayúsculas puede ser mucho que abarcar pese a sus gigantes manos. No solo parece algo lejano llegar a la talla de un grupo de a priori favoritos para el premio como Westbrook, Durant, Harden o LeBron, sino que también su urna será mucho más pequeña.

Por mucho que los Bucks vayan a ser un rival a tener en cuenta en el Este, Milwaukee no recibirá ni la mitad de los focos que sí tienen las franquicias del anterior grupo de jugadores. Una vez más tenemos que hablar del eterno problema del mercado pequeño. En efecto, este argumento se puede discutir. Faltaría más. Antetokounmpo viene de ser titular en el último All-Star Game, y su camiseta es ya una de las más vendidas en el mundo. Todavía le falta para llegar a la categoría premium.

En el terreno meramente baloncestístico, su candidatura sí cobra peso. Galardonado ya con el premio a Jugador Más Mejorado y con la batuta de los Bucks en su poder, la temporada del griego se antoja muy positiva. 23 puntos, casi 9 rebotes y más de 5 asistencias por partido durante el año pasado avalan su causa. Pensar que el bueno de Giannis, teóricamente, no ha llegado al punto álgido de su carrera a los 22 años de edad asusta. Repito, estamos hablando de un más que probable MVP en el futuro, pero llevarse el gato al agua como mejor jugador del curso 2017/2018 es una apuesta arriesgada.

Apetece, y mucho, ver qué puede hacer Milwaukee en la nueva situación de la Conferencia Este. Antetokounmpo no está solo, y los Bucks van a dar guerra en la parte media alta. Con el flamante rookie del año Malcolm Brogdon, junto a otras piezas como Middleton, Jabari Parker si le respetan las lesiones, y Thon Maker, el quinteto que dispone Jason Kidd tiene muy buena pinta. Joven y talentoso; lo necesario para hacerse notar en las próximas temporadas. “The Greek Freak” será la cara reconocible de una franquicia en pleno y evidente crecimiento.

Giannis Antetokounmpo posee esa rara avis. El griego tiene todas las armas del mundo. Todas. Hasta el tiro en suspensión, que antes era claramente su debilidad, ahora es otra amenaza más. ¿Qué hará este chico cuando alcance el cenit de su carrera? Ya lo dijo Kevin Durant cuando finalizó la temporada: “Antetokounmpo será MVP”. No me atrevería a negar esta declaración, y si tuviera que apostar a que la estrella de los Bucks se llevará el premio alguna vez, lo haría sin dudarlo. Señores, miren lo que hace con 22 años. Eso sí, poner las fichas encima de la mesa por el MVP de este año es dejar también las llaves del coche y las escrituras de la casa. Paciencia.

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